Salamadra

Libro antiguo, amarillento y deshidratado, te saco de tu letargo y dudo ¿quién es el que se ha despertado? Te desnudas y me seduces: sagaz, corruptor, subversivo, engendrador, libro reptil, lagarto.

Paz, O., 1984, Salamandra (1958-1961), G. E. Planeta, ed., México, D. F., Joaquín Mortiz, 110 p.

Xotlatzin    ><    :>

miércoles 27 de agosto de 2008; 23:40 hrs.

 


Despertar

Me cansé de ir a la deriva, ahora mismo tiro mi ancla en el mundo físico y cuelo mi banco de nivel.

Parece que los vientos son favorables para navegar, calculo las coordenadas del próximo puerto y no veo nubarrones, la ruta debe ser directa aunque sin sacrificar las naves.

¡Artistas, necesito poner un pie en la Tierra! Les dejo mis respetos y mi mayor admiración; por favor, ustedes despreocúpense, viven en un mundo hermoso, a mí me alcanzó la fiebre que despertó a Alonso Quijano matando a Don Quijote.

Adiós,

Xotlatzin >< :>

Jueves 21 de agosto de 2008; 15:41 hrs.

 


Distracción

Ignoré sirenas, desprecié Bacos, escapé de los hedonistas; sabía a los Prometeos encadenados por proveerme del fuego. Y ya con él … prendí un cigarro.

Me mareó y lo aventé, acostándome en el confort de la media tarde.

Oí sus cadenas a pesar de mi modorra pero lo arreglé girándome de lado; los ángeles me hablaron suavemente entregándome la espada y poniéndome el casco.

Camino todavía adormilado pensando en las batallas que he olvidado.

¿Estarán todavía los ejércitos esperando,
habrá envejecido mi princesa o se la habrán robado,
y mi Rey,
qué será del anciano?

Xotlatzin >< :>
miércoles 20 de agosto de 2008; 21:46 hrs.

 


Mi romance con la gota

Esperé a ver qué se destilaba y apareció, condensada, una gota. Pensé que no importaba de qué, ya con una gota era algo y no la iba yo a destruir sólo para indagar su composición. Si fuera más larga como para alargarle un hilillo entonces le robaría un poco de sí; pero ésta se veía tan bien formada, tan joven y tan bella que si me le acercaba un poco podía voltearme íntegro de cabeza, por lo que decidí tomar mis precauciones.

Mi gota no era como esas gotas Cortazareanas que se suicidan y ante las cuales se ve uno forzado a decir adiós. No, ¡ésta gota era sana y con ganas de vivir! Así que cuidé mi aliento para no moverla, para dejarla gozar de sí misma con su tiempo, sabiéndose plena; tras unos pocos minutos pasó lo que temía, la gota se envalentonó y aglutinó más humedad.

Su bello equilibrio perdido me puso en la urgencia de profanarla un poco con una punta de algodón; pobrecilla, ¡ha de haber sentido que se moría disecada por esas fibras tan secas! Tuve el cuidado de retirarme a tiempo y noté que le había devuelto mucho de su antigua gracia, y aunque ambos sabíamos que no era la de antes sus formas eran seductoras.

No aguanté y probé el algodón que tenía algo de ella, era tan discreto, tan delicada su esencia, que tembló al alcanzarme la mirada, la besé y la hice mía, ella se deprendió de su hoja para abandonarse, olvidándose para siempre del viento que la sublimaba.

Xotlatzin >< :>
martes 19 de agosto de 2008; 21:22 hrs.

 


Estoy llorando

Estoy llorando sentada aquí en esta piedra.

El llorar aquí vale la pena, se llora bien:
mis ojos ya están hinchados.

Todos lloramos por algo; unos poco, otros mucho,
hoy, lloro sin dejar de mirar a través de mis lágrimas.

A veces no quieres llorar, pero te hacen llorar,
el llanto nos persigue y morimos con él.

No hay día especial para llorar.

Por eso, hoy lloro, mientras puedo,
mientras sé llorar,
mientras mis ojos no se han secado.

El llanto no se vende,
el llanto es sagrado para aquel que lo llora,
y una lágrima bien llorada merece respeto por aquel que no la llora.

Poesía huichola traducida por Angélica Ortiz López

 


Cobardía

Sube suave y casi adormilada la miel paralizante, un poco placentera debe ser la noticia de que todo se ha perdido, una desilusión liberadora de toda alternativa inquietante, agradable e invitante como el sueño del montañista ya sin frío, volver a flotar en la placenta dejándose hundir en las aguas de un cenote, brincar al cosmos desde un desfiladero, relajado y respirando muy despacio, impactando al firmamento con modorros despertares, ¡ha de ser tan suave!

Xotlatzin >< :>
lunes 18 de agosto de 2008; 20:58 hrs.

 


Despedidor de noches I

Me bajé de la silla del vigía playero cuando el horizonte terminó por aburrirme, el viento era predecible y las olas no se cansaban de revolcarse con las algas, me animé a hacerlo justo cuando la marea alta perdía su atracción, el mar me jaló un poco, supe que nuestra fricción servía para su última convulsión de éxtasis.

Algunos cangrejos parecían enjuagar sus telescopios, re calcular el rumbo de esa constelación a donde siempre miran; un chicloso vestigio de petróleo derramado me tatuó los tobillos, la sentí como a una sangre fría de un ecocidio impune, mi risa triste le dio sentido a esa noche de luna nueva.

Recordé el cuadro de los pescadores de Dalí y se me treparon de inmediato las estrellas en un remolino lácteo.

Los filos desgastados de la arena fracasaban en su intento de desgarrarlo todo, resignándose a acariciarme desconsolados.

Una botella se esmeraba por vencer el rechazo del océano, queriendo alcanzar un poco de honduras para fundar una pequeña casa de corales, la aventé al cesto de basura consciente de sus posibilidades.

Trepé a mi silla y esperé sin entusiasmo el amanecer a mis espaldas.

Xotlatzin >< :>
lunes 18 de agosto de 2008; 20:13 hrs.

 


Tres pasos para dejar de ser perfeccionista

I. Aceptar serlo.

Describíamos láminas delgadas de rocas ígneas, mis trazos esquemáticos de las texturas y de los minerales que constituían las muestras eran simples borradores; me había acostumbrado a entregar en limpio, a tinta china y con buena caligrafía el reporte final, a eso atribuyo el haber trabajado tan a la ligera en esa versión preliminar.

Unas chicas dibujaban “bonito” lo que consideré muy inferior a lo que yo produciría en casa.

El profesor alzó la voz y recogió los ejercicios. A mí me atrapó un sofocamiento de paracaidista, no podía creer que el instructor cambiara tan arbitrariamente la dinámica y las reglas preestablecidas.

Después de darle vuelta al altero de hojas, de acomodarlas como si fuesen barajas, el pulcro maestro sacó dos hojas, felicitó a las chicas por su profesionalismo y me reprendió pública y cruelmente por mi descuidado desempeño.

Me sentí ridiculizado y sin escapatoria decorosa ¿cómo explicar razones, cómo argumentar ante un grupo burlón, cómo convencerlos de que yo superaría a cualquiera de ellos si tan sólo se me dieran unas horas adicionales? El silencio fue la mejor cobija, la tomé y me refugie en ese mundo sordo y distante.

Así me dí cuenta de que algo no marchaba bien, ejemplos como el anterior se repitieron con otros temas y en distintas escenografías. Ahora el diagnóstico tardío es el siguiente: -¡Me llamo Xotlatzin y soy perfeccionista!

II. Producir con poca calidad

El principal problema del perfeccionista es su miedo al fracaso, así que la solución es simple, fracasar y dejar de sufrir, matar al perro para acabar con su rabia, producir esos diamantes en bruto sabiendo que no serán bellos en una primera fase ni en ninguna otra, así se quedarán, en bruto.

Si se llega hasta éste paso se ha vencido cualquier barrera psicológica y lo que resta es felicidad pura por percibir lo hecho, por la posibilidad de tocar lo concreto, lo tangible. Lo ideal se devalúa, se deshace ante lo irrefutable de lo real, por imperfecto que sea.

III (y último). Concrete dos cosas en vez de una

Con trabajo extra el proyecto tomará su forma y puede ser que hasta adquiera brillo, pero cuídese de no pulir antes de termina con el cincel, lo importante es que el armazón quede sólido, lógico y resistente ante las embestidas críticas; ignore lo cosmético, las particularidades importan poco.

Cada hora y cada día invertidos deberán verse notoriamente reflejados en un mejoramiento del proyecto, se llegará al punto en que se requerirá de mucho más tiempo y no obstante la calidad se verá mejorada cada vez en menor proporción, es justo en ese punto (óptimo) donde hay que parar y como dicen en mi pueblo:-¡A otra cosa mariposa!

Una vez alcanzado el punto óptimo es preferible iniciar un nuevo proyecto que desperdiciar el tiempo en obstinarse con un efímero mejoramiento de uno sólo trabajo.

Xotlatzin >< :>

Jueves 14 de agosto de 2008; 23:27 hrs.

 


Concatenado

Vida, revolución, innovación, ebullición, juventud, avidez, creatividad, pasividad, curiosidad, deseo, montañas, huracanes, evolución, búsquedas, dinamismo, influencias, sectarismo, bibliotecas, seguidor. Transición, buen juicio, cálculo, equilibrio, selección ponderada, vergeles, cafetales, escritura, catador, educador, medido. Indiferencia, egoísmo, ensimismamiento, autismo, pasividad, sistema cerrado, conformidad, quietud, vejez, océano, planicie, sabiduría, silencio, archivos, retiro, hartazgo, muerte.

Xotlatzin >< :>

miércoles 13 de agosto de 2008; 22:19 hrs.

 


¿Con respecto a qué?

No he escrito algo desde que murió Alejando Aura, ni siquiera ha sido por luto. ¡Vergüenza me debería de dar, él ya sin tiempo y yo desperdiciando tanto el mío! Si se terminaran mis días a la misma edad que él tenía cuando falleció, digamos que entonces todavía me quedarían algo así como veintitantos, lo cual no está nada mal. ¡Novalis murió a los 29 años! Claro, pero yo ni soy uno ni soy otro. ¡Y sepa Dios qué era lo que ellos buscaban, ni para qué les hubieran servido sus flores azules en caso de encontrarlas!

Pero entonces me pregunto ¿cuál es la motivación que me llama a escribir? No quiero saber la razón universal, me conformo sólo con comprender un simple motivo personal, ése que me hace cosquillas de las indigestas cuando han pasado noches improductivas, cuando llego a mi cita con el tiempo cotidiano y no tengo nada que mostrarme a mi mismo, cuando se me escurre una preocupación y se me lijan más las muelas de tanta tensión, cuando siento el reventar de las venas oculares cubiertas ya de pátinas moteadas color marrón.

¡Nada encuentro!

El ser leído es una amabilidad que agradezco, un día de estos me ganarán las imprudencias de preguntarles por sus motivos para ser lectores, a ver si al escucharlos se me ilumina la gruta.

Más bien creo que estoy en medio de una catarsis, el mío es un grito que me suena hueco, tiene algo que ver con la consciencia de saber que una gota, del color que sea, no pita ningún océano. ¡Ah, cómo extraño esa botellita de arena muy fina que tiré en la playa para ver qué era lo que se desencadenaría! Lo adivinaron, se me cayo el mundo cuando comprobé que mi tesoro era irrecuperable, esa ha sido una de las mejores lecciones de mi infancia, el descubrir mis escalas.

¿Pero, y yo, qué presagio estaré buscando en ésta obsidiana tan poco pulida? Tezcatlipoca se mofa, yo rechino las muelas y me voy a dormir.


Nadie sabe la razón profunda por la que escribe
: Tabucchi

Xotlatzin >< :>

martes 12 de agosto de 2008; 23:30 hrs.